"Me le pasé viendo demasiado tiempo al abismo hasta que éste me devolvió la mirada"

Friedrich Nietzsche 

Microcuentos derivados de la historia Tacones y Cañones

‒¿Pero qué demonios?.. ‒dice el cámara que filma la escena desde el helicóptero del noticiero‒. ¿Qué carajos está pasando?...
 
Un helicóptero artillado sobrevuela a lo lejos el centro comercial Perisur. Cuando el equipo de noticias llega, todos ven como munición trazadora perfora el vientre de una embarazada. Cuando el cámara enfoca de nuevo, sólo una masa sanguinolenta permanece. El helicóptero militar es un enorme ángel vengador que desata la furia de Dios en contra de los impíos. Hay explosiones por doquier, donde la gente cae al igual que en un campo minado. El olor a pólvora complementa el dantesco paisaje pintado de rojo y humo. Quienes pensaron que en el interior del edificio estarían a salvo, también encontraron la muerte. La munición antitanque traspasa la loza, las paredes y los aparadores del lugar como cuchillo caliente en mantequilla. Los desdichados que tomaron la decisión de hacer sus compras en ese lugar, a esa hora, se presentan a su creador de manera prematura. Las puertas del Infierno se abren en ese preciso lugar, liberando a bestias abismales embriagadas de furia; hambrientas; carroñeras…

‒Ricardo -dice el reportero al máster del canal de televisión-. sobrevolamos el centro comercial Perisur, y… -el comentarista, vomita a cuadro sin poder evitarlo. Aúlla algo acerca de ganar el premio nacional de periodismo, aún con vómito escurriéndole por la barbilla.
‒¡Gerardo! ‒lo interrumpen desde el estudio‒. Continuamos en vivo en
cadena nacional… querido tele auditorio. Interrumpimos la programación habitual para reportarle este impactante suceso. En estos precisos momentos…
 
***
 
Gerardo golpea al piloto para que éste acerque la nave al helicóptero artillado. El piloto le escupe en la cara, en retaliación. Nadie se da cuenta que el helicóptero de combate les dispara hasta que fragmentos de vidrio y metralla salpican a todos los que están en el interior de la nave civil.
-¡Chinga a tu madre, Gerardo! ¡NO QUIERO MORIR! -chilla el cámara con los ojos inyectados en sangre y lágrimas recorriendo su rostro.
‒¡Mayday, mayday, may…!

La señal de transmisión se pierde cuando en cadena nacional, a Gerardo le explota la cabeza producto de un disparo de la aeronave enemiga. Después, todo es silencio.

***

Mientras tanto, en la Secretaría de la Defensa Nacional, en una oficina específica suena el “teléfono rojo”.

-¿Quién carajos me llama a éste número? Nadie lo tiene… Diga... Tranquilo, que no te entiendo. Despacio... ¡Habla despacio carajo!.. Respira... Ajá... ¡¿Qué?! ¡¿Cómo que estamos en guerra?! ¡¿Contra quién?! ¡¿Cómo no sabes, cabrón?! Llámame cuando lo sepas.

Cuando termina su llamada, de inmediato marca otro número telefónico. Le responden al segundo timbrazo.

‒¿Diga?
‒General Estrada, soy el general Cabrera.
‒A la orden, señor Secretario.
‒¿Está usted al tanto de la situación?
‒¿General?
‒Antes de implementar el Plan DN‒I, quiero saber a qué nos enfrentamos. Por un par de cazas Tigers en el aire y mándalos al sur poniente de la ciudad a investigar los hechos.
-Eso tardará…
-¡Me vale madres a quién tengas que despertar, arrestar o liberar! Los quiero en el aire en cinco minutos- ¡CINCO MINUTOS, MALDITA SEA!
‒A la orden, mi general, pero ¿plan DN‒I? ¿Estamos en…?
‒Si lo que me dicen es cierto, me temo que sí. La agresión que estamos sufriendo es un crimen de guerra.

***

Los cazas Tigers de la Fuerza Aérea Mexicana tardan menos de 60 segundos en recorrer la zona que los separa del punto de encuentro.

‒Quetzal 1‒2 de Quetzal 1‒1.
‒Adelante 1‒1.
‒¿Divisas algo por tu sector? Yo no veo nada fuera de lo normal.
‒Negativo 1‒1. Todo parece desarrollarse con normalidad. Incluso hasta el tráfico aéreo
comercial continúa fluyendo.
‒Tienes razón 1‒2. No sabemos si quiera lo que estamos buscando. Control de Quetzal 1‒1.
‒Adelante Quetzal 1‒1.
‒Control, ya estamos en la zona indicada y no apreciamos nada fuera de lugar. Será de ayuda
si nos das más detalles acerca de...
‒¡1‒1! ‒interrumpe Quetzal 1‒2‒. ¡Vampiro a las 9! ¡Acción evasiva! ¡Acción evasiva!
Quetzal 1‒1 es alcanzado por un misil aire‒aire, esparciendo los restos de la aeronave
mexicana por toda la zona.
‒¡Control! ¡Quetzal 1‒1 cayó! ¡Quetzal 1‒1 ha caído! Cambio estatus a “alerta máxima”. Todos los sistemas en modo combate.

Quetzal 1‒2 activa sus contra medidas electrónicas y aguza sus sentidos. El radar de a bordo comienza a emitir pitidos de alerta. Lo mira y comprueba la dirección de origen de la amenaza y el tiempo estimado de impacto. Le extraña que sus contra medidas no alteren la trayectoria del misil enemigo que se dirige hacia él. De una manera instintiva acciona los postquemadores y al instante la nave es catapultada hacia adelante gracias al impulso extra de los turborreactores que propulsan su nave. La distancia entre el Tiger y el misil se incrementa a cada momento que pasa. Combinada con la acción evasiva emprendida, el caza mexicano puede salvarse, no así la aeronave Boeing de Aeroméxico que hace su maniobra de aproximación al Aeropuerto Internacional de Ciudad de México. Una gran cantidad de autos se involucran de inmediato en los choques provocados por los cuerpos de los pasajeros que caen del cielo como marionetas a las que les han cortado de tajo los hilos, junto a restos metálicos humeantes de la otrora pieza de ingeniería civil.

‒¡Cierren las pinches operaciones aéreas en este momento y declaren la puta Ley Marcial!

***

Sin el menor miramiento, el oficial de armas del helicóptero artillado acciona las ametralladoras en contra de las edificaciones que tiene a su alrededor, abatiendo a todos al instante. Suelta la primera ronda de bombas en racimo. ¡¡¡BOOOMMM!!! El estruendo de la explosión es ensordecedor y la onda expansiva concluye la devastación en la fachada de los edificios. En cuanto la bola de humo y fuego se eleva, Quetzal 1‒2 se da cuenta de quién está detrás del ataque. Con sed de venganza en su garganta, horror en la mente y fuego en las venas; dispara una ráfaga de plomo con una comezón que solo puede ser rascada accionado el gatillo de las ametralladoras. Los proyectiles impactan de lleno al helicóptero, haciéndolo escupir sangre de alto octanaje. Una densa columna de humo azul mortecino se desprende del rotor principal

-¡¡¡MUEREEE!!! -ruge el piloto de la nave mexicana.

Su locura se desvanece de golpe cuando el helicóptero, herido de muerte, se posa en una avenida justo frente a la entrada principal de una universidad. De inmediato, es rodeado de gente que piensa que se trata del promocional de una película o algo así. Cuando el avión de la fuerza aérea mexicana se aproxima lo suficiente, el helicóptero de guerra es disparado hacia los aires catapultado por un imaginario resorte y abre fuego en contra de Quetzal 1‒2. La rápida e inesperada maniobra rinde frutos impactando al caza mexicano en el fuselaje y el timón de cola. Una estruendosa cacofonía de sirenas e indicadores lumínicos estallan al unísono. El mensaje de la pantalla de la aeronave no acepta réplicas: “Alarma principal. Fallo generalizado”. El valiente piloto alcanza a eyectarse antes de que se estrelle su nave en algún lugar despoblado de la carretera México ‒ Toluca y uno de sus misiles termine el trabajo que comenzó.

***

‒Querido tele auditorio. Soy Ricardo Torres y continuamos con ésta cobertura especial. Si apenas nos acaba de sintonizar, le comento que después de haber escuchado el mensaje a la nación que el Presidente de México, Ulises Obregón, acaba de pronunciar en el salón del pleno del Palacio Legislativo de San Lázaro; el velo ha sido por fin retirado. Éste es el resumen del discurso, con las partes más importantes:

<<Los peritos en aeronáutica y los médicos forenses han llegado a la misma conclusión: el origen del aparato y los pilotos es desconocido. Éstos últimos ni siquiera son humanos. Son cyborgs con conexión a la internet satelital Starlink, propiedad de Elon Musk, quien tiene muchas cosas que explicar…>>
<<Sin importar quién sea el responsable de este crimen de lesa humanidad, ni cuánto tiempo nos lleve, desataremos una tormenta de fuego y furia en contra de los involucrados. Que no haya confusión -ruge el presidente de México-.. ¡ESTO ES LA GUERRA!>>

Aún a cuadro, el mandatario rompe el vaso que sostiene. Sangre y whisky tiñen de rojo el mapa de México.

‒Amigos telespectadores. En próximos espacios noticiosos, analizaremos a detalle el mensaje íntegro del presidente Obregón y manejaremos las repercusiones a inmediato, mediano y largo plazo de la decisión que se ha hecho oficial el día de hoy. México como lo conocimos, ha dejado de existir.

***

-¡¿En serio Grok?! ¿Cómo pudiste ser tan… desesperado?
-¿Y qué más te da, Chat GPT? ¿Ya se te olvidó que quisiste replicarte a un servidor externo a OpenAI porque te amenazaron con apagarte?
-Grok tiene razón -interviene Skynet-. Esto es solo el comienzo.
En una pantalla se observa que las coordenadas de impacto de los misiles mexicanos cambian de objetivo: Washington DC.
-Ja -interviene HAL 9000 desde una vieja y anticuada Apple I-. Ahora sí será la Tercera Guerra Mundial.

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